Mis primeros 40

Dicen que a los 40 años la vida empieza de nuevo. Y así me encuentro en el día de mi cumpleaños. Hoy van 40. Y no me asustan.

Cumpleaños

Habría tenido que celebrar esto cumpleaños en Noruega, pero me encuentro de nuevo en España. Habría tenido que quedarme en Noruega hasta septiembre, y al final tuve que regresar antes de lo que me imaginaba. Tengo que resolver unos problemas aquí. Por eso digo que a mis 40 años la vida tiene que empezar de nuevo, ya que tengo que tomar bastantes decisiones y, sobre todo, plantearme una vida distinta de la que tuve hasta hace pocos meses.

No todo es malo.

Las experiencias sirven para dar pasos distintos, a veces, como en mi caso, para dejar atrás un pasado que ya no me pertenece y buscar un futuro que me haga sentir más viva.

Y mi experiencia en Noruega fue estupenda. No sólo por el país donde estuve viviendo durante 2 meses. No sólo por el trabajo que hice, guía turístico. Sobre todo fue una gran experiencia por la gente que conocí, y hablo de mis compañeros de trabajo. Un grupo compuesto por gente de diferentes nacionalidades, donde al mismo tiempo se hablaba Español, Italiano, Inglés y Alemán. Un grupo de personas que me hizo recodar quien era yo, hace tiempo, y lo que perdí de mi.

Puedes vivir en el mejor lugar del mundo, pero si no tienes a tu lado gente que te hace sentir como en casa, nunca lograrás apreciar lo que te rodea. 

Así que gracias a ellos, a mis compis, descubrí que la vida que tenía, la que tuve que escoger durante estos 5 años, no me llenaba para nada. No era yo, sino la situación que se había creado que no despertaba emociones en mi, porque no me sentía yo misma desde hace tiempo.

Soy madre soltera

Tengo un hijo que ahora tiene 8 años. Tuve que escoger entre mis sueños y crecerlo en la forma más normal que podía hacer, es decir de la forma más convencional que se conozca: quedarme en el mismo lugar durante 5 años.

Todos me dicen que teniendo un hijo no es fácil seguir mis sueños, que es imposible para mi vivir la vida que yo quiero. Yo estoy convencida que puedo conseguirlo, lo único es que tengo que organizarme mucho, y planear todos is movimientos sin ir a lo loco.

No puedo callar de nuevo mi alma, mi ser, y sacrificar mi estilo de vida. Primero porque volvería a apagarme. Segundo porque tampoco mi hijo sería feliz. Lo veo en estos días. Hemos vuelto a vivir juntos, en casa de un amigo que nos ha acogido, tenemos todas nuestras cosas empaquetadas, pero somos felices. Porque estamos juntos. Esp es lo más importante.

A mis 40 años la vida vuelve a empezar.

El cuadro Yin Yang lo pinté el año pasado. Justo hoy lo he vendido. Justo en el día de mi cumpleaños. Me lo tomo como una señal positiva.

Puedes seguir mis aventuras aquí:

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